Olula del Río pinta del natural: Antonio López y García Ibáñez imparten esta semana su X Curso de Realismo
Del 5 al 9 de octubre, el Museo Ibáñez de Olula del Río acoge la décima edición del curso de realismo de Antonio López y Andrés García Ibáñez.
Olula del Río vuelve a ser esta semana punto de encuentro del realismo. Del lunes 5 al viernes 9 de octubre, el Museo Ibáñez acoge la décima edición del Curso de Realismo y Figuración para pintores, que imparten, según la convocatoria de la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino, dos nombres propios del realismo español: Antonio López y el olulense Andrés García Ibáñez.
Antonio López (Tomelloso, 1936), Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1985, es uno de los grandes maestros de la pintura realista. A su lado, el pintor de casa: Andrés García Ibáñez (Olula del Río, 1971), cuya trayectoria repasa estos meses la Fundación Bancaja en Valencia. Según la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino, la exposición ‘Una mirada al realismo español’ reúne allí cerca de ochenta obras, abre un apartado a su relación artística con el propio Antonio López y podrá verse hasta el 10 de enero.
Cinco jornadas de trabajo del natural
El horario no da tregua: de lunes a jueves se pinta de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00, y el viernes solo por la mañana, porque por la tarde llega el acto de clausura. La convocatoria ofrecía 30 plazas y cinco de reserva, con una matrícula de 300 euros que incluye la comida de mediodía de los cinco días, y la lista de admitidos que publicó la Fundación el 9 de septiembre recoge 41 nombres.
El año pasado, según contó entonces la Diputación de Almería, se propusieron como temas el bodegón, el desnudo, la estatua clásica, el paisaje y el jardín, aunque cada alumno podía elegir el suyo siempre que pintara del natural.
De vuelta tras la pandemia
Es la segunda edición desde que el curso regresó en 2025, tras su interrupción en 2020 por la pandemia. Aquella vuelta reunió a cincuenta pintores de seis países, y en sus ocho ediciones anteriores había recibido más de mil solicitudes, llegadas de lugares como Japón, Estados Unidos, México o Ucrania. Por él habían pasado 253 artistas, según la Diputación.
«Hemos venido a hablar de arte, para eso hacemos esto, para hablar con ellos aportando cada uno lo que siente y lo que sabe», resumía entonces Antonio López. García Ibáñez fue un paso más allá y dejó una meta para su pueblo: «Nuestra intención, con el tiempo, es convertir a Olula del Río en un centro de estudios de la pintura».
Y es que no es poca cosa que un pueblo del interior almeriense sea una cita del realismo con solicitudes de medio mundo: la prueba de que la cultura también tiene casa en la Almería rural.
Desde El Valle Actualidad, solo podemos celebrar que el arte siga teniendo taller abierto en Olula del Río.



