Almería volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes platós naturales del país. La provincia, llena de contrastes y paisajes que parecen creados para el cine, ha sido el escenario principal de ‘Calcinación’, el largometraje del director almeriense Luis Navarrete, presentado este lunes en el Festival Internacional de Cine de Almería (FICAL) dentro de la sección Pantalla de Estrenos.
Navarrete compareció ante los medios acompañado de buena parte del equipo artístico y técnico: los actores Javier Hernández, Vanessa Pámpano y Pablo Liñares, así como los productores Miguel Abuja y Pablo Gregorio, de Timber Film. Junto a ellos estuvo presente el director del festival, Enrique Iznaola, mostrando el respaldo del certamen a una producción profundamente ligada a la tierra.
Una historia íntima, un paisaje que habla
Navarrete, que vivió varios años en Albox, confesó que desde el primer momento tuvo claro dónde quería rodar su primer largometraje:
“Cuando nació la idea de la película pensé automáticamente en Almería. Tiene una magia especial y una capacidad única para sostener historias muy distintas”.
Los productores confirman esa conexión inmediata con la provincia. Pablo Gregorio reconoce que “los paisajes nos atraparon desde el primer día; en Calcinación todo lo que se ve es real, sin artificios. Rodar aquí ha sido un privilegio: nos han tratado de maravilla y es un lugar perfecto para historias íntimas”.
Pablo Liñares añade que el entorno es prácticamente un personaje más: “Si esta película se hubiera hecho en Madrid o Barcelona, sería una obra completamente distinta”.
Un thriller emocional con raíces personales
‘Calcinación’ es, en palabras de su director, un thriller profundamente personal, que aborda sin filtros la depresión y sus sombras:
“Es una película intensa, directa. No es una historia inventada: tiene mucho de mi propia experiencia”.
El protagonista, Javier Hernández, vive con este filme su primer papel principal. Una responsabilidad grande que afrontó desde el respeto y la empatía:
“Luis ha pasado por lo que cuenta, así que interpretarlo era un reto enorme. Ha sido un viaje hacia su interior. Antes de rodar hablamos muchísimo para encontrar el tono y entender al personaje desde dentro”.
Un rodaje sin fisuras
La actriz Vanesa Pámpano describe la experiencia como “un regalo que me obligó a salir de mi zona de confort”, destacando la confianza transmitida por el director durante todo el proceso.
El productor Pablo Gregorio subrayó algo poco habitual:
“Es la primera película que produzco en la que, durante los cinco días de rodaje, no surgió ni un solo problema. Fue un rodaje tan fluido como la historia que queríamos contar”.


