Lo han vuelto a hacer. El profesorado del CEIP Virgen del Saliente ha convertido en tradición lo que empezó como una idea loca para desdramatizar el primer día de clase: una puesta en escena que arranque sonrisas y alivie nervios. Ante unas 600 familias reunidas en el patio, el claustro apareció en pijama y zapatillas, despeinados, con almohadas, peluches y cojines de colores, tambaleándose como si el despertador les hubiera pillado a deshora. Tras el “canto del gallo”, llegó la pelea de almohadas… y, de repente, sonó la canción del momento, ‘Espresso Machiato’, de Tommy Cash (con perdón de “JJ”, ganador de Eurovisión), que desató el baile colectivo —director incluido, Víctor Javier Muñoz, imitando el paso más viral.
Una tradición que cuaja
El año pasado, el centro sorprendió llegando en autocaravana, con bañadores, chanclas, sombrillas, flotadores y tablas de surf, como si vinieran directos de la playa. Aquella ocurrencia se transformó en expectación: familias y alumnado acudieron este septiembre esperando otro arranque “marca de la casa”… y lo tuvieron.
“Siempre nos preocupamos por los nenes durante el primer día porque cambian la rutina y puede ser traumático; pensamos una entrada original para buscarles la sonrisa y empezar con alegría”, explicó en su día el director, una filosofía que el centro mantiene y refuerza.
Viralidad… y debate
El vídeo del curso pasado rozó el millón de reproducciones en Instagram, superó los 20.000 ‘me gusta’ y al millar de comentarios. La mayoría aplaudía el mensaje y el tono lúdico; otros plantearon críticas que el colegio y el AMPA analizan con calma, defendiendo que el objetivo es humanizar ese día, acoger y cuidar el tránsito a la rutina con humor y buen clima emocional.
Pedagogía de la alegría
Más allá de lo pintoresco, el centro reivindica una pedagogía de bienvenida: reducir la ansiedad del primer día, conectar con el alumnado y construir comunidad con las familias como testigo. Y, por lo visto en el patio, funciona: corrillos de niños y niñas riendo, padres y madres grabando, y un inicio de curso que muchos recordarán por lo que importa en la escuela: entrar queriendo estar.


