Serón, un pequeño municipio de la Sierra de los Filabres, amaneció el 27 de octubre de 2021 sin imaginar que esa fecha quedaría marcada para siempre por una ausencia: la de Rida Allam, un joven de 15 años, 1,50 de estatura, 45 kilos y pelo rubio, cuyo rastro se perdió sin dejar señal alguna. Cuatro años después, su caso sigue abierto y continúa formando parte de los listados oficiales de menores desaparecidos en España.
Una desaparición sin recorrido público
A diferencia de otros casos, sobre Rida no existe una reconstrucción oficial de sus últimos movimientos. No se ha hecho público si salió de casa camino del instituto, si quedó con alguien o si simplemente desapareció en algún punto del casco urbano. La información disponible se limita a los datos de las fichas oficiales: fecha, lugar y características físicas. Nada más.
SOS Desaparecidos difundió en su momento el cartel de alerta con la referencia 25-05116, acompañado de una fotografía y la descripción básica del menor. A dicha alerta se sumó posteriormente la Fundación ANAR, que incorporó el caso a su registro de menores desaparecidos: “Age of disappearance: 15 years old. Place: Serón (Almería).”
Desde entonces, no ha trascendido ninguna pista verificable ni ningún avance significativo en la investigación.
Un entorno difícil para buscar
Serón, con menos de 2.000 habitantes, está rodeado de montes, ramblas y cortijos dispersos. Ese paisaje, idílico para el visitante, se convierte en una auténtica barrera cuando se busca a un menor desaparecido. Aunque se llevaron a cabo batidas iniciales, nunca se ha hecho público el hallazgo de rastro alguno: ni una prenda, ni un objeto, ni un testimonio que haya permitido reconstruir lo ocurrido.
El paso del tiempo solo ha actualizado su edad en los carteles: hoy tendría 19 años. La etiqueta que lo acompaña en los listados es desoladora: “Desaparecido hace 4 años”.
Hipótesis sin confirmar
Como en toda desaparición prolongada, se han manejado hipótesis que van desde una fuga voluntaria hasta un accidente en una zona de difícil acceso, pasando por la intervención de terceros. Sin embargo, ninguna línea de investigación ha sido confirmada públicamente, ni existen detenciones o informes concluyentes. El expediente permanece abierto, pero sin avances visibles.
Silencio mediático, angustia familiar
Organizaciones como ANAR advierten desde hace años que en España existen cientos de adolescentes desaparecidos de larga duración cuyos casos pasan desapercibidos por falta de repercusión. El nombre de Rida Allam forma parte de esa lista silenciosa: jóvenes que no aparecen en programas televisivos ni en grandes reportajes, pero cuya ausencia desgarra a familias enteras.
Una llamada constante: cualquier pista es crucial
SOS Desaparecidos mantiene activo el caso y recuerda que cualquier testimonio, por insignificante que parezca, puede ser decisivo. Una coincidencia en un transporte público, un apellido registrado, un rostro similar en un albergue… cualquier detalle puede reactivar la investigación.
Los teléfonos de contacto permanecen operativos 24 horas:
649 952 957 / 644 712 806
Una herida abierta en Serón
En la comarca del Almanzora, Rida sigue presente de forma íntima: en compañeros que recuerdan un pupitre vacío, en vecinos que todavía se preguntan “¿qué ocurrió aquel día?”. En los pequeños municipios, la desaparición de un joven deja un hueco visible en cada fiesta, en cada curso escolar, en cada fotografía donde falta una cara.
Cuatro años después, la misma petición
“No hay nada peor que no saber”, repiten muchas familias de desaparecidos. Y ese es, precisamente, el dolor que acompaña al caso de Rida Allam desde 2021: no saber dónde buscar, qué ocurrió, ni si aún es posible reencontrarlo.
Rida desapareció con 15 años. Hoy tendría 19.
Hasta que alguien aporte una pista, un recuerdo o una información que rompa este silencio, su caso seguirá siendo uno de los grandes enigmas sin resolver de la provincia de Almería.



